Archive for Enero, 2008

Vaya día que llevo…

Entre el bajón tan extravagante de mi nómina y la noticia que me han dado hace un rato, estoy como para marcharme de cena, de baile y desmanes sexuales varios.

Han llamado a casa diciendo que al padre de la mejor amiga de mi hija la mayor le han dado un mes de vida. Todos sabíamos que tenía cáncer, pero nadie se esperaba esto.

Este fin de semana pasado estaba mi hija en casa. Esperábamos, de un momento a otro, que viniera su amiga a pasar el fin de semana a nuestra casa y con mi hija, cosa que hace muy a menudo. Pues no vino.

Llamó diciendo que su padre estaba peor. Que lo habían ingresado.

Y hoy han llamado diciendo que le han dado un mes de vida.

Se me ha puesto un algo, no sé el qué, en la boca del estómago, que me ha dejado como clavado a la pared, como un cuadro viejo y malo al que sujetas de cualquier manera.

El padre de la amiga de mi hija es motero también, igual que yo. Recientemente se había comprado una moto para salir los fines de semana…

Ya no le dejan salir del hospital.

Cuando salga, dentro de poco, todos sabemos cómo saldrá y hacia dónde.

Una sobrina mia tuvo hace muy pocos días una niña, hace escasamente un mes.

Mi amigo se está muriendo.

Eso es la vida.

Feliz fin de semana.

Esta mañana he visto el ingreso de mi nómina en mi cuenta de internet.

¡¡Virgen de la Teta al Hombro…¡¡

Me han descontado unos 300 euros más de lo que normalmente me vienen descontando.

A todos mis compañeros igual. Todos poniendo el grito en el cielo. Todos cagándose en todo lo que se menea: “Es que así no tendréis que pagar a la hora de hacer la declaración de la renta en el mes de Junio…”, es lo que dicen que ha comentado la empresa.

Claro, así no pagaré en el mes de Junio, y mientras, el resto del año, como no llego a fin de mes porque lo que cobraba me lo están reteniendo, pues voy con el culo apretado, con el cinturón en el último agujero de la correa y ahorrándo hasta en el respirar.

Y luego dice alguno que yo me conozco que España va bien, que la economía es una gozada, que nos sobra el dinero y que todo lo que nos sobra se nos va saliendo por las orejas, que esto es el País de Jauja y que la abundancia y el exceso de dinero están a la orden del día….¡¡Y una mierda para los morros de alguien que yo me sé…¡¡

De la madre de alguno, me estoy acordando yo ahora…

Feliz fin de semana, si es que se puede.

Han pasado ya las fiestas navideñas, los días de grandes comilonas, de regalos, de buenos deseos, de abrazos, de sonrisas, de ambientes familiares, de postales electrónicas, de esas que buscamos y buscamos en la red tratando de encontrar la más espectacular y la más original para quedar bien con la persona que la va a recibir.

Ya han pasado. Ahora es el momento de la tranquilidad, de la meditación, de recapacitar sobre todo lo pasado, todo lo hecho, todo lo dicho…

Y hablando de decir, comentar que, en estos días en los que se reciben tantas felicitaciones a través de internet, yo he recibido dos simples lineas escritas en un simple y vulgar correo, sin más añadido que esas dos líneas, y que sin ningún tipo de imagen ni sonido, figuras, adornos y demás circos, ha sido la MEJOR FELICITACIÓN, con creces, que he podido recibir.

Esas dos líneas venían escritas por una de mis sobrinas, la hija mayor de la hermana de mi señora, y decía lo siguiente:

“Queridos tíos: recibí las fotos bien, todos con los carrillos llenos de uvas! Os deseo dos cosas este año nuevo: TODO y NADA…”

Leyendo sólo eso parece que la felicitación de mi sobrina es un contrasentido, una incongruencia, algo que no hay por dónde cogerlo, pero es que la cosa seguía:

“…TODO que os haga feliz y NADA que os haga sufrir.  Un beso muy fuerte de vuestra sobrina L……”

Cuando vuelva a verla me la voy a comer a besos.

¿Cabe mayor deseo de Paz, Felicidad, Amor y Salud que el que nuestra sobrina nos ha deseado con esas dos líneas de un simple correo electrónico?. No creo.

Feliz Año a tod@s

Feliz Semana.

dsc02521_2.jpgEsta mañana y después de hacer unos trabajos de mantenimiento de unas páginas web que llevo por ahí y viendo lo bueno del día, no me lo he pensado:

- ¡Coge la moto y date una buena vuelta, aprovecha…¡

Y pensado y hecho: Me he hecho caso a mí mismo y obedeciéndome ciégamente me he ido por ahí: 90 km. de nada. Lo justo para estirar un poco las ruedas, digoooooo… las patas.

Me he parado en un desvio de la carretera y desde allí, viendo un valle que, viendo la foto, queda a mi izquierda, allí he estado un buen rato, sentado sobre el mirador de madera, viendo el pueblecito que se veía allá abajo, a lo lejos, en la hondonada.

La temperatura no podía ser más agradable y el paseo ha sido de lo más relajante y gratificante.

Al llegar a casa ya me estaban esperando, mi señora y mis dos hijas, para comer. Les he narrado la “aventura” mientras comíamos y ahora, dentro de un rato, nos vamos los cuatro a La Capital, a llevar a mis hijas allí: la una para que siga con sus estudios y la otra porque mañana trabaja.

Feliz Semana y Felices Reyes.

…O cómo perder media mañana en la consulta del médico de la Inseguridad Social para que te hagan una receta…

Esta mañana y en vista de que se me estaban acabando las pastillas que estoy tomando contra el problema de vesícula que tengo, problema que, por otra parte, todavía y después de doscientos mil análisis y exámenes aún no tienen la certeza de que sea eso exactamente, he llamado al hospital de Mi Localidad para pedir vez con mi médico de cabecera.

Tras dar mi nombre y apellidos y decir qué médico me lleva, me han dado hora para las 13:05h.

Yo, como un gilipollas, a las 12:45h., por si acaso faltaba alguien y se me adelantaba la hora, YA ESTABA en la consulta, esperando.

Bien, resumiendo: ¡¡Yo entraba en la consulta del galeno a las 15:15 h. y salía de la misma a las 15:23h.¡¡

Le he comentado el caso de la casi falta de mis medicamentos, me los ha vuelto a recetar, y adios, buenos días.

He ido con la moto, aparcándola en la misma puerta del hospital, en una orilla, junto a la acera. Volviendo, me ha sonado el móvil. Ni he parado a responder porque sabía perfectamente que era mi señora que creía que me “había ido a por tabaco” para no volver jamás a casa, como así ha sido (lo de la llamada de mi señora, digo, lo de ir a por tabaco, no, que no fumo)

- ¿Pero, qué te ha pasado?, ¿de dónde vienes a estas horas?

- Pues del médico…

- ¡¡¡¿Del médico a las tres y media…?¡¡¡

Joer, a punto de divorcio…Mi señora pensando que estaba yo con mi querida.

Y como yo, una veintena de personas que estaban allí sin comer, con los hijos esperando en casa, con algún que otro abuelo enfermo esperando que volviera de la consulta la hija, y otros muchos casos por el estilo. Y todos como yo, con un retraso acumulado de varias horas. ¡¡SANTA PACIENCIA¡¡

Yo creo que si te dan hora para las 13:05h., es normal que se retrasen hasta media hora, eso me parecería normal, porque puede haber pacientes que en vez de diez minutos necesiten quince, pero es que también habrá otros que, como yo, habrán estado escasamente siete, ocho o diez minutos…Pero un retraso de más de dos horas…En fin, saquen ustedes sus propias conclusiones.

Menos mal que hoy, ¡¡¡¡¡POR FIN¡¡¡¡¡, me han echado el proyectado en el techo de madera de la buhardilla de la casa que me estoy haciendo que, esos, otros que tal bailan, que desde el día 18 de Diciembre que me acabaron de poner las maderas y vigas de madera y hasta hoy, día 4 de Enero, ya está bien. Bueno, por lo menos ya puedo dormir tranquilo. 

Señor, Señor…esto es un sinvivir y, como decía Santa Teresa: “Vivo sin vivir en mi…” Y yo añadiría: “Pues yo no sé si vivo o no vivo, sólo sé que estoy hasta los mismísimos…”

Feliz fin de semana.

Esta mañana he leído en un blog que el año, que un año, pasa rápidamente.

No estoy de acuerdo:  El año, un año, ¡¡ PASA CAGANDO LECHES ¡¡ 

Esta mañana he arrancado la tapa del nuevo calendario que he puesto en mi despacho, justo detrás de la pantalla de mi ordenador y un poco por encima de ella: ¡¡Y resulta que ya estamos a día 2¡¡

calendario2008.JPG

Dentro de poco, dentro de nada, como quien dice, Semana Santa. Total, para finales de Marzo. ¿Y cuánto queda para Marzo?. Pues acabar el mes en el que estamos, pasar Febrero (que este año tiene un día más, 29), y dos semanas más y ¡¡CATAPUN¡¡, Semana Santa.

Y de la Semana Santa, temporada en la que aún vas con abrigos y chaquetones, hasta el comienzo de las vacaciones veraniegas, dos meses y medio más. Apenas te vas a dar cuenta y pasarás del chaquetón a la camiseta de manga corta con algún slogan en la espalda.

Y el verano pasa que ni te enteras: entre preprar vacaciones, disfrutarlas pensando en la vuelta al trabajo, y pasar unos cuantos días más hablando de lo que has hecho…¡¡CATAPUN, OTOÑO¡¡. Vuelta otra vez al chaquetón y a subirte el cuello del mismo para protegerte de las inclemencias del tiempo.

Y el otoño todos sabemos que acaba justo cuando empiezan las navidades y como, además, está el tema del cambio de hora y los días acortan que es una cosa mala y se hace de noche casi justo después de comer, pues resulta que ni vivimos…De casa al trabajo y del trabajo a casa.

Y ya estamos de nuevo en las Navidades…

Y vuelta a empezar…

Y cuando te das cuenta tienes 98 años, has arrancado 1.176 hojas de calendario, estás hecho unos zorros, no tienes ganas ni de respirar y no te has dado ni cuenta de cómo has llegado a esa situación.

Lo dicho: la vida son 4 días, no desaprovechemos el tiempo en simplezas, tonterías, envidias, egoismos, malas leches, malas caras y sangres y procuremos vivir cada segundo lo mejor que podamos y, por supuesto, procurando hacer la mayor cantidad de bien que podamos y el menor mal posible.

Feliz Semana.

Ya estamos en el Nuevo Año. Ya han pasado los momentos de la Cena de NocheVieja, de los preparativos de las uvas para el paso de un año a otro, de los brindis con cava o champan, de los licores, cafés, turrones, más licores, más cava o champan, más dulces…excesos, en definitiva, consecuencias de los mismos, y arrepentimientos posteriores.

Ya he comentado en alguno de mis artículos que tengo ciertos problemas de vesícula y a dicho órgano humanoide hay que tratarlo, en mi situación, con mimo y cariño, con dulces palabras de amor, con tiernas caricias, con suaves y relajantes alimentos y, todo ello, además, en su más estricta y justa medida. Y yo, anoche, traté a mi queridísima vesícula a martillazo limpio, a patadas en la boca, a golpes de llave inglesa en la frente y con una superioridad y chulería digna del más insigne proxeneta.

¿Consecuencias de mi trato inhumano hacia un órgano pequeñito y que no tiene culpa de nada? Pues que esta mañana hemos tenido que ir, mi señora y yo, al hospital que tenemos enfrente de casa, en La Capital, a urgencias, me han puesto una inyección en el trasero (una enfermera muy guapa, por cierto), y a la hora exacta ya estaba yo bien. Mi vesícula ha empezado a dejar de quejarse, al menos con la intensidad que se estaba quejando antes. Ahora sólamente me está echando en cara el mal trato que le dí anoche.

El arrepentimiento ha hecho mella en mí, ha entrado en mi vida de lleno, a golpe de dolor. ¿Mi penitencia?: que no me voy a pasar ni un pelo de conejo tanto en comidas como en bebidas como en todo lo que se pueda meter un ser humano en la boca (y no quiero hacer, con esto último, ningún chiste).

Mis hijas, ambas dos, muertas todavía en sus respectivas camas, pero bien, gracias.

Y yo, ahora mismo, me voy a echar un rato al sofá a cantar una nana a mi vesícula, a ver si se adormece y descansa, y a tratar de darle un respiro, a la pobrecita, que bastante ha padecido esta noche-madrugada (y yo con ella).

Feliz Año 2008 (…sí, pues empezamos bien…)

Feliz Semana