Archive for the ‘PERSONAL’ Category

COLOMBIA, BRAVO… BRAVO…

Miércoles, Julio 2nd, 2008

   Esta tiene que ser una de las mejores tardes que han transcurrido en mucho tiempo, y fue por la noticia llegada del otro lado del Arauca. Quince personas inocentes, quince seres que habían permanecido durante años a merced de bandoleros que los mantenían prisioneros, vejados, humillados, tratados como animales, incluso sujetos con cadenas, han sido liberados mediante una brillante, precisa y sorprendente acción militar. Todos sanos y a salvo, gracias a Dios. Para ellos ha terminado la pesadilla de saber sus vidas en manos del capricho del momento de delincuentes, aunque seguramente les costará hacerse a la idea de que ya no son rehenes; pero lograrán continuar. Verán a su gente, reirán, comerán, pasearán, se molestarán o se echarán en una cama, sus camas, a dormir o a querer. La vida comienza nuevamente para ellos. Aún quedan otros, pero el gobierno colombiano parece tener una meta clara: no descansar hasta que el último deje de estar en manos de sus captores, y estos enfrentados a la justicia por sus actos. 

   De verdad que uno se alegra por esa señora Ingrid, tan apacible, tan clara en su razonamiento, tan firme en sus convicciones. Y por los tres norteamericanos, y por los once militares y policías. Fue conmovedor verlo; qué nos quedaba si no era reír, aplaudir, llamar a los amigos y familiares para comentarlo, como todo el mundo. Bravo. Bravo por todos ellos. Bravo por Colombia. 

   Quien también debe estar que baila en una pata es ese bárbaro de Uribe Vélez. Como dicen en su tierra, resultó tremendo berraco. Con esa cara de sacristán y con esa vocecita de quien canta en el coro de la iglesia, resultó un carajo resuelto a todo por cumplir la promesa que hizo al llegar a la presidencia: acabar con la insurgencia que mancó el destino de Colombia. Ni gritos de lobbys pagados, ni prensas ‘liberales’ acusándolo desesperadamente de esto y aquello, ni narco diputados o Piedades impías, ni presidentes que convierten sus territorios en aliviaderos de estos malandros ha valido de nada. Únicamente les queda la pataleta destemplada, las caritas de arrechitos, las denuncias vacías e inútiles. Cercano está el día cuando los colombianos se sientan seguros y libres de estos grupos terroristas. Y ese será un gran día. 

Julio César.

LUCHAS INTERNAS, MI OTRA NOVELA

Miércoles, Julio 2nd, 2008

   Cuando comencé a escribir mi primer guión en verdad para una novela, una completa, larga, con muchos personajes, no tenía una idea exacta sobre lo que iba a tratar. Se puede decir que todo fue desarrollándose a partir de la primera escena, esa del abogado que espía por la ventana a un tipo que se cambia de ropas. Recordando como comenzó todo, aún me río, como lo hice ese día algunos años atrás. Informo que LUCHAS INTERNAS la escribí entre el dosmil dos y los primeros meses del dosmil tres, mientras Venezuela atravesaba una fea crisis de la que todos pensamos que saldríamos. A finales de febrero del dosmil tres ya se veía que no sería así, para esa época ya sabíamos que lo que venía era la dura noche de oscurantismo que cubre a Cuba desde hace más de cuarenta años ante la indiferente mirada de un mundo a quien le importa un carajo la suerte de los antillanos (como nos importaba poco a nosotros). Pero ese matiz de crítica, de denuncia, de querer gritar por escrito lo que ahora podría ser un delito decirlo en voz alta y que puede llevarte a muchos años en una prisión, no estuvo en el plan original. Es que, como ya dije, no había ni novela proyectada.   

   Regresando una tarde al edificio donde vivía, me encontré con que no llevaba mis llaves. Ah carajo, ¡cómo arrecha eso! Uno no halla qué hacer. Me senté en unos escalones esperando que llegara alguien y todo el que pasaba me preguntaba: ¿se te quedaron las llaves? Algo que molesta casi tanto como dejar las llaves mismas. ¡Que pasión de la gente de preguntar lo obvio! Así que bajé a los estacionamientos y me puse a camina de aquí para allá, con mala cara para que nadie se me acercara. Al pasear por la parte posterior del edificio, me encontré con un vecino que miraba con mucho interés hacia la parte baja. Detrás del edificio hay una calle que desciende mucho por lo que es posible ver techos y ventanas de las casas de la acera contraria. El vecino, un tipo joven y bien parecido que tenía una pinta que ya hubiera querido yo para unos carnavales en la isla de Margarita, casado con una muchacha bien bonita, era de esos un poco exhibicionistas. Más de una vez lo encontré en el ascensor vistiendo camiseta y traje de baño cuando se iba para la playa. Y no era un mal espectáculo, muy al contrario, pero hay que ver… ¿qué persona bien criada hace eso? En fin, el tipo parecía realmente interesado en lo que veía. Tanto, que me dio curiosidad y me acerqué. La cosa empeoró a mis ojos, o se me hizo decididamente sospechosa, porque el tipo en cuanto me vio salió pirado. Casi corrió.   

   Por supuesto tuve que mirar. Me asomé y… ¡sorpresa! En la parte baja había un gimnasio, y por una de la ventana se veía a un carrizo de buena contextura, arreglando vainas como toallas y cosas así, vistiendo únicamente un colzoncillito blanco, tipo bikini, de esos que usaría alguien con una buena pinta y al que no le molestaría ser fisgoneado (¡yo no lo haría, ponerme semejante bikini, quiero decir!). Me dio tanta risa, porque la sorpresa fue grande, que estuve muy divertido con eso durante días. Y como siempre he tenido la idea de que algún día escribiría algo, archive esa historia como algo ligero que no llenó ni dos páginas escritas a máquina, lo hice de una forma jocosa. Ese vecino me evitaba, y lo entiendo. Por cierto, en cuanto vi al tipo con su bikini medio hundido en el rabo me fui de ahí corriendo, no fuera a verme alguien como yo pillé al otro. ¡Tengo una suerte para meterme en cosas embarazosas!, y muchas veces ni tengo qué ver. Cuando me dije más tarde que ya era hora de escribir una trama larga, decidí comenzarla con esa historia. Iba a girar sobre un tipo, un abogado, que se enamora de un compañero de trabajo; pero de alguna forma cada personaje y cada historia agarró por donde mejor le pareció y terminé con LUCHAS INTERNAS, un título que (eso espero) funciona de manera ingeniosa a varios niveles. Y es este un mamotreto que unas cuentas páginas más y alcanza a EL SEÑOR DE LOS ANILLOS. Me desboqué. Hubo momentos en los que mutilé párrafos enteros, sobretodo en la trama ¿sentimental?; fuera de sufrir un accidente con el disco donde tenía grabado los primeros tres capítulos (jamás escriban nada sin un respaldo, así sea un anónimo amenazante o una carta de chantaje).   

   Una vez terminado lo envié a la gente que siempre me había recibido trabajos, pero ya estaban cambiando de ramo. De una forma que a mí me pareció extraña, dejaban de publicar revistas para montar tiendas de videos, ¡tiendas de videos! Me aconsejaron ir con otras personas, pero luego de meses revisándola me la regresaban con una u otra indicación, pero con la acotación final de que era algo que no estaba dentro de la política de la editorial. Diagnostico al que podían haber llegado fácilmente nada más con leer las primeras páginas y no al cabo de semanas enteras, digo yo. Pero en fin, para arrecheras las mías, fue a mí a quien le fue mal, por lo que decidí contar la historia de todas esas personas de esta forma. Si alguien la está leyendo, perdone lo lento de la trama, o lo muy descriptivo de lo otro, pero luego llego a los ‘sentimientos’ de los personajes, y aunque me esté mal el decirlo, según me dicen, esa parte resulta muy atractiva. Fue divertido imaginar todas estas cosas, que ahora hasta me hacen reír al releerlas.  

   Hablando ahora en forma un poco más personal, les cuento que la escena de la piscina en el resort aquel, a la que aún no llegamos, fue algo vivido, aunque no en todos esos detalles y matices. También fue una situación sorpresiva para mí. Ese día estaba yo con amigos y familiares tomando sol en la playa, cuando comenzó cierto acercamiento (y manoseo) de uno de los conocidos en un jacucci. Ahí estaba yo, con mis ojos cerrados, flotando, cuando esa mano se metió dentro de mi calzón, así, como en una película, no de Disney, claro. La cosa no evolucionó a más, y mucho menos terminó como en el relato, aunque debo confesar que fue realmente estimulante, cosa a la que contribuyó el hecho mismo de estar así, a la vista de cualquiera que se tomara la molestia de ver. Si, fue divertido, y estimulante. Siempre es grato, y sorpresivo, saber que uno gusta. Por un tiempo pensé en continuar la comunicación pasado el momento, era un tipo agradable; pero no lo manejé bien, me parecía algo incómodo por la cercanía a tantas amistades; y no sé qué me pasa con los teléfonos, nunca llamo. Y siempre veo un problema.    

   Confieso que quien perdió fui yo. Viendo en retrospectiva esta es otra de esas muchas cosas que lamento haber dejado pasar así como así, sin aprovechar el instante, cuando las recuerdo. A veces evocar, tener memoria, sobretodo si es buena y funciona bien como la mía (tengo memoria de rencoroso) no es tan agradable como muchas personas creen. Tengo amigas que dicen que a veces sería mejor olvidarse de todo una vez que algo pasa; no llego a tanto, pero sí es duro mirar y comprobar todas esas idioteces que se fueron cometiendo durante la marcha de los años, sabiendo que lo pasado ya no puede ser remendado muchas veces. 

Julio César.

ÉPALE…

Sábado, Junio 7th, 2008

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   Filosofando sobre nada importante… 

   Que broma. Es increíble como pasa el tiempo. Ni cuenta me di cuando cumplí nueve meses con esta página. Recordaba vagamente que había comenzado el año pasado, pero no me había fijado cuándo. Han sido meses prolíferos en entradas, aunque tal vez no en calidad (como en mi trabajo), como dicen. He escrito bastante. Mucho de algunas cosas como no se cansan de decirme quienes me conocen y únicamente me envían correos para quejarse de la parte más… seria del blog. Mucha política, dicen. ¿Y cómo no hacerlo? Por culpa de eso debo movilizarme otra vez. Ahora quieren imponer la llamada ley GESTAPO o la ley SAPO. El Gobierno sostiene que no hay nada malo en que una persona sea detenida sin una orden judicial, sin que esté un fiscal presente, sin mediar un motivo como no sea una sospecha o denuncia de que se está hablando ‘algo inconveniente a la seguridad’, o que una vivienda pueda ser allanada sin ningún otro formulismo como no sea una patada en la puerta, o las personas incomunicadas sin derecho a un abogado, o sin saber de qué se les acusa, y pendiente siempre de las pruebas que puedan aparecer después. Ni nada reprobable hay en una ley, calcada de los comandos de defensa de la revolución cubana, que obliga a los maestros a interrogar a los muchachos en las escuelas sobre qué hacen, dicen o piensan sus padres, o que estos interroguen sobre los maestros, amiguitos o las familias de los mismos. Dicen que lo usarán para bien. Pero muchos no les creemos y debemos movilizarnos una vez más. Esperamos que España, Chile y la OEA esta vez no los apoyen, de Brasil y Argentina no se espera mucho al respecto. Poderoso amigo es don dinero y no todos tienen la flema británica. 

   Bueno, son problemas de nosotros, y de aquellos que deseen un régimen igual para ellos. Hablar sobre estas cosas fue uno de los tres objetivos que tuve en mente cuando comencé. Hablar mal, bien mal, de esta gente que nos desgobierna. Lo otro era saber si mis escritos podían parecer interesante, y hablar sobre Brokeback Mountain. He escrito mucho, pero todavía no sé si esto es de interés para alguien. De un relato de Brokeback recibí una bonita y sentida reseña, un comentario intenso, donde se identificaba el autor con mucho de lo que sentía yo, el primero que recibí de tres en un año, eso me sostuvo durante mucho tiempo. 

   ¡Tiempo! A veces no se tiene. O no hay ánimos. Durante este año he abarcado muchos caminos en este blog que no han prosperado. Hay cosas en las que me repetí, errorcitos que deben corregirse. Noto, así mismo, que hay entradas que no avanzan como VAYA VAYA, o MI NOVELA. También inicié muchos trabajos de historias propias, aquí y en otro sitio, (que no relatos personales) como LUCHAS INTERNAS, RELATOS CONEXOS, ENCUENTRO EN EL INFINITO, Y DIOSES Y DEMONIOS. No sabía cuando comencé que daría tanto trabajo llevarlas al mismo tiempo, es por ello que ENCUENTRO Y DIOSES, las paré por el momento… pero creo que nadie lo notó. ¡Qué deprimente! 

   Bueno, mientras se me ocurra algo que escribir sobre Ennis y Jack, o encuentre algo hermoso escrito sobre ellos, seguiré aquí. Imagino que llegará el momento en que me fastidie, o ya no deseé abrir más esta entrada, ese día terminará todo. Últimamente he estado pensando en el último cuento, algo de realismo mágico, como las entradas que coloqué como Oz, o uno escrito por otro. Tengo uno en mente. Una belleza. Con él terminaré, en su momento. Ahora me gustaría expresar mi gratitud a este grupo wordpress.com, qué fácil es accesar un texto o subir una imagen, jamás dice que no; publicar una entrada es de lo más sencillo también. Una vez me aumentaron el cupo para imágenes y ahora tienen una plantilla para editar que es mejor todavía. Lo que no queda mejor es mi plantilla porque no soy muy bueno con estos periquitos tecnológicos. Todo el que desee decir algo, debería utilizar este grupo e iniciar su propio blog. Todo el mundo tiene algo que decir, y siempre habrá al menos una persona que desee leerlo. Si lo hacen me avisan. Chao… 

Julio César.

LA LARGA NOCHE

Sábado, Abril 26th, 2008

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   Los conocidos se han extrañado que no halla contado a mi manera (suena a prejuiciado, ¿verdad? ¡Qué calumnia!) lo ocurrido en el país el pasado diciembre cuando el Gobierno intentó una reforma de la constitución que era de facto cambiarla por otra, una donde se legalizaba una dictadura, y entregaba poderes plenipotenciarios al Ejecutivo, es decir, a Hugo Chávez. Aquí reproduzco lo que recuerdo, fue un día agotador, muchas cosas se olvidan, otras se rememoran con cierta visión, en fin, y aunque no les interese, aquí lo dejo. 

   En la Biblia cuentan de un día cuando el ejército israelita libraba una gran batalla y el caudillo militar, creo que Josué, notó angustiado que la tarde iba cayendo y que al amparo de la noche el enemigo escaparía y se reorganizara. Para impedirlo, Dios hizo detener el Sol y la Tierra en su marcha alargando el día. No entraré en detalles sobre sí Dios pudo o no hacer tal cosa, pero las simbología para mí es lo importante. Hay días que exceden, aparentemente, el largo de veinticuatro horas. O será que la implacable ley de la relatividad nos atrapa a todos. Una hora bebiendo caña y hablando paja con gente a la que se quiere, parecen segundos; y una espera en un pasillo médico, expectante por el final de una intervención quirúrgica parecen días. 

   La República de Venezuela vivió uno de esos días el pasado domingo 2 de diciembre del año pasado. El jornada comenzó horriblemente temprano cuando me arrancaron de un sueño no muy profundo fanfarrias y cornetas del tipo que se oye en los cuarteles, del Comando Zamora llamando a sus partidarios a despertar e ir a tomar los centros de votación para ser todos primeros en las filas, maniobra destinada a llenar todo hueco que quedaran vacante en la conformación de las mesas electorales y copar el cupo de testigos independientes. Por alguna razón (lo atribuyo a simple maldad) el dichoso camión con la fanfarria se estacionó cerca de mi edificio y sonó y sonó de forma continua y horrible. Creo que se había accidentado o algo así. Mucha gente, entre ellos yo, les gritamos los que podían hacer con su camión y un pote de mantequilla, somos gente exquisita. 

   A las siete de la mañana me dirigí a mi centro de votación para luego recorrer todos los de la zona y verificar que las mesas se hubieran instalados. No lo habían hecho y ya había gente esperando en las colas. Pero no eran muchos. Del primer café que llevamos a nuestros testigos, supimos que la gente no estaba acudiendo, que algunos centros marchaban rapidito después del atasco inicial cuando ya había más de cuarenta personas en fila esperando la apertura. Eso me asustó, coño, ¿dónde estaban todos? Siguiendo las cosas por la radio, escuché a la profesora Marta Colomina con una queja parecía, que ella se angustió al ir a votar tempranito, y ver muy poca de la gente que ella estaba acostumbrada a ver allí. ¿Acaso no entendían qué nos jugábamos ese día? 

   De regreso en el ‘comando’, desde las diez de la mañana nos comunicamos con los distintos grupos. Me dieron una lista (en este país todos estamos en una lista), y me tocó llamar a gente que se sabía estaba en contra del Presidente, los del llamado antichavismo medio o suave. La operación era siempre igual: hola, soy fulano, llamo de tal sitio, por esto y esto, ¿ya votó? Y comenzaba el escarceo entre quienes no veían ya salida por la vía electoral, desencantados de tantos desengaños; los abstencionistas grupo al que pertenezco de corazón aunque deba salir a votar; y los que se habían sido convenciendo de que lo mejor era dejar a Chávez en paz o haría las cosas peores (el avestruz y la arena). Me gustaría pensar que convencí a algunos, pero Dios, qué amarga es la impotencia cuando intentas explicar la gravedad o transcendencia de algo. 

   Los nervios no me dejaban comer, tan sólo tomar café y aspirinas. Salí a visitar a los conocidos cuando me sustituyeron al teléfono, y les formé peos a los que yo sabía que eran antis, que odiaban lisamente a Chávez, o los que temían por el futuro de su gente, pero seguían en sus casas. Azucé a muchos a que fueron a votar, creo que regañadientes y hasta molestos conmigo. Un cuñado que amaneció enratonado de tanto tomar el día anterior, no fue, y discutí con él, diciéndole que esperaba nunca más oírlo hablar paja del Gobierno. A lo que respondió que Chávez no llegó gracias a él, que él votó la primera vez por Irene. Con eso me dejó sin argumentos, un día les hablare de mi mea culpa. Aunque, en mi favor, también yo caí en la trampa que adecos y copeyanos montaron y ejecutaron cuando pactaron su supervivencia con Chávez y sacrificaron a sus candidatos. Pero eso lo dejaré para otro día. 

   Mis hermanos, amigos y conocidos me enviaban mil y un mensajitos de texto por celular, todos en sus colas diciendo que marchaba rápido. Ellos cumplían. En las colas vi a gente que yo sabía chavista, como a la señora Ángela, bedel de la oficina donde laboro, y al verme vinieron esos saludos de gente que no tienen igual rango de trabajo, pero que en Venezuela no impide que uno hable y se cuente sus cosas. Bajito ella me dijo algo que me dejó pensativo y hasta esperanzado: que iba a votar por el NO, porque aunque amaba a Chávez, no era bueno darle más poder, que ya tenía bastante. Así, con una simpleza y una claridad que gente más preparada, estudiada y con más que perder si la cubanización llegaba, no veían o no querían enfrentar. Sin embargo no había suficientes personas movilizadas, ¿qué pasaba Dios mío? 

   Ya para la una de la tarde comenzó a hacerse evidente cierta tendencia. Una hermana que vive en La Silsa, zona populosa y chavista, mientras esperaba su turno para votar, allí donde todos la saben antichavista, escuchó a dos coordinadores de centros, vestidos ilegalmente con las franelas rojas, cuando uno, muy preocupado le decía al otro: chamo, está ganando el NO. Inmediatamente ella trasmitió la información que otros se encargaron de regar, corrió la noticia de que en Miranda, la gran Caracas y Carabobo, la cosa parecía, increíblemente, favorable a nuestra causa, aún en regiones muy afectas al presidente, como las cercanas poblaciones de Guarenas, Guatire, Araira y la zona de Barlovento. Pero ni así la cosa era tranquilizante, ¿dónde estaba la gente de la oposición? Por experiencias pasadas sabíamos que el Gobierno en los últimos momentos acarrearía gente en la llamada Operación Galope, cuando los autobuses gobierneros irían a las parroquias a llevar gente casi a rastras a votar. 

   La estrategia se hizo visible pasada las dos y medias de la tarde: los estudiantes, en sus diferentes centros se habían puesto de acuerdo para asistir todos en cambote a las mismas horas, votar y quedarse en el mismo para copar el espacio y presenciar los escrutinios, ya que para endulzar a la gente para que fueran a sufragar, el Consejo Nacional Electoral había prometido que se contaría manualmente el 54% de todas las papeletas electorales depositadas (en el referéndum presidencial se contó el 1%, y al Centro Carter y a la OEA le pareció mucho). La mayoría de las mesas contó con esa fiscalización, fuera de la actuación más respetuosa del Plan República en manos de los militares, atribuido al pronunciamiento que días antes había hecho el ex ministro de la defensa, y ex compañero del alma del presidente Chávez, el general Raúl Isaías Baduel, recordándole a sus hermanos de armas cuál era su deber y el peligro de incumplirlo. 

   Todo el mundo estaba en ascuas; en los grandes centros, Caracas, Valencia, la misma Maracay, por no hablar de Maracaibo y las pequeñas ciudades mirandinas, se corría ya el rumor del triunfo del NO, pero una cosa era tener esos exit pool, pocos fiables ya que un país que vio como un grupo de venezolanos fueron perseguidos, acosados y destruidos por firmar pidiendo un referéndum, la tristemente celebre Lista Tascón (estoy en esa), no iban a responder realmente por cuál opción se decidieron. Dentro de los Comandos la gente andaba como autómatas, esperanzados; nos decíamos unos a otros que sí, que habíamos ganado, que la reforma sería parada. Luego comenzaron a llegar otros rumores: que se estaba concentrado un gentío a las puertas de Miraflores y ya estaban tomando caña y festejando, que se levantaba una tarima con un muñeco inflable gigante del Presidente desde donde este anunciaría el triunfo del SI, flanqueado por los militares. Dentro de la dirigencia se inició un forcejeo, la gente del Comando de
la Resistencia, con Antonio Ledesma, Oscar Pérez y Andrés Velásquez a la cabeza, eran partidarios de romper el pacto de silencio y anunciar las cifras, ya que agencias tarifadas, como REUTER, hacía rato que había violado dicha confidencialidad exponiendo cifras interesadas.
 

   Para las seis y media de la tarde todo era nervios, y fue cuando el líder estudiantil, Yon Goicoechea, casi se mete en un problemón; este muchacho enorme, de rostro redondo de luna y sonrisa extraña por un problema dental, llamaba a los jóvenes a permanecer alerta, que pronto se darían los resultados y felicitaba a todos por la tarea realizada, que todos habían cumplido. ¡Prácticamente anunciaba el triunfo del NO!, cosa que aún o se podía hacer legalmente; cosa que fue duramente atacada por la gente del régimen, con Jorge Rodríguez, el desequilibrado y delirante general de la derrota, a la cabeza. Pero las horas pasaban, los rumores hablaban de reuniones en Miraflores y en Fuerte Tiuna, de llamadas a la presidenta del CNE, Tibisay Lucena de parte de la vicepresidencia para que se invirtieran cifras, que los militares habían sido informados de que no se aceptarían esos resultados y que había comenzado un enfrentamiento feo entre civiles y militares que deseaban se respetaran los comicios. 

   El retardo inexplicable e inexcusable para dar los resultados cuatro horas después de finalizados los comicios, con un sistema automatizado que se nos vendió como seguro, fiable, y rápido (fuera de caro, ahora hay más ricos), estaba asustando a todo el mundo. La gente del Comando de
la Resistencia llegó al CNE y se quedaron allí, sin importar las malas caras y los chillidos de los seguidores del régimen; cuando intentaron desalojarlos se resistieron con entereza, Andrés Velásquez, chiquito de estatura se enfrentaba con energía a un gorila que lo empujaba. Ismael García, líder del grupo PODEMOS, ese hombre detestable pero valiente, qué dudas caben, se presentó también, a fiscalizar, a prestar más ojos atentos en la defensa del NO, haciendo un llamado a la calma pero a permanece alertas, exigiendo que se dieran los resultados que manejaban todos.
 

   Llegaron las ocho de la noche, las nueve, las once; se decía que el Alto Mando había sido llamado nuevamente por el Presidente, fue cuando Raúl Isaías Baduel hizo una nueva aparición pública, recordándole a los uniformados cuál era su deber: acatar la voluntad de las mayorías. Poco después se dijo que el general que coordinaba el plan republica, González Gonzáles, había puesto su cargo a la orden, y que gente relacionada con Baduel dentro del mundo militar dejaron saber claramente que no se anotaban en un golpe contra la voluntad expresada. Se habló de una discusión a gritos, con insultos y groserías incluidas, entre Jorge Rodríguez y Tibisay Lucena, quien hasta lloró, apoyada por Sandra Oblitas, otra rectora del CNE, a quien llamó como testigo y tal vez como apoyo moral para enfrentar al cínico ex vice presidente. A la mujer se le exigía dar ciertos resultados, y por alguna razón, tal vez temor ante lo que pudiera suceder si se violaba el resultado (no todos pueden aceptar que corra sangre sin sentirse moralmente responsable) ésta se negó. Era lo que corría de boca en boca y a través de las mensajerías de textos de los celulares. 

   Para el momento cuando un enérgico Antonio Ledesma hizo su aparición por televisión, exigiendo que se dieran ya los resultados, un sonoro cacerolazo se hacía oír de Este a Oeste en toda Caracas, la gente estaba arrecha, el día había sido largo, la tensión grande, se quería descansar ya, pero no se podía. No había resultados y uno no podía ni considerar el cerrar los ojos y dormir sin saber. Para las doce de la noche, nuevos y feroces comentarios comenzaron a circular, que sí Lina Ron, líder popular chavista, estaba llamando a gritos a su gente para ir hasta la plaza Altamira para desbaratar una concentración opositora allí, pero que nadie le hizo caso. Luego el rumor más sorprendente e inquietante de todos: estaban desmontando la tarima frente a Miraflores. Ese era el grito del triunfo del NO, pero ni así podíamos estar tranquilos, esta gente había demostrado en el pasado tal desprecio por la voluntad popular, apadrinados por el Centro Carter y la OEA, que nadie quería hacerse ilusiones. Y mientras llegaba la una de la madrugada el temor, la depresión y el desencanto comenzó a aflorar: no se daban los resultados porque se estaban maquillando las cifras, no reconocerían el triunfo que se sabía desde tempranas horas de la noche. Y nuevamente el cruce de mensajes de textos comenzó, llamando a los distintos grupos a esperar la señal para salir a la calle. Se esperaba sólo una chispa, y con cierto fatalismo se habló de que no podían matarnos a todos, que en algún momento se detendrían y el Gobierno entraría en crisis. 

   Pasadas la una de la madrugada, Tibisay Lucena, presidenta del CNE, hizo su aparición acompañada del resto de los rectores. Comenzó a leer los formulismos, lentamente, de forma desesperante, con voz tartajeante. En el Comando todo eran nervios, había un silencio de angustia, de esperanzas y de temor. Habían hombres y mujeres, muchachos y no tan muchachos, que miraban como hipnotizados la pantalla, con ojos intensos, deseando, esperando, tal vez rezando, parecían tener esperanzas, aún con los ojos aguados mientras oraban por lo bajo. Otros caminábamos de aquí para allá. Yo, lo confieso, me preparaba para lo peor, para otra bofetada, otra burla. Tibisay seguía, nadie la escuchaba en realidad, a mí, el corazón, mi corazón, no me dejaba oír nada. Comenzaron las cifras: “la opción del NO”, y dijo números que no escuché, “para un total…”. Y allí hubo como un gemido contenido, yo no quería oír, diría que habíamos perdido. Pero terminó: “del cincuenta coma…”. No había terminado de expresarla y  ya gritábamos, saltábamos, la gente se abrazaba, reían, otros lloraban. Yo todavía no podía creerlo, no sé como el corazón no se me detuvo (se me acusó, desde mucho antes, de ser hombre de poca fe).  

   Pero había felicidad, más que eso, alivio. Ese mamotreto de reforma constitucional, que era el cambio por otra, una donde se legalizaban abusos y desplantes, desmanes, arbitrariedades, dejando la puerta franca para confiscaciones, adoctrinamientos y persecuciones, había sido derrotada. El trabajo estaba hecho, la gente había cumplido. Es difícil olvidar la intensidad del llanto de tantos, creo que en el fondo eran personas como yo, que aunque abrigaban esperanzas, y rogaban a Dios, aún sentían miedo, dudas, no del triunfo del NO, sino de que no fuera reconocido. Lo demás fueron las boberías de Hugo Chávez reconociendo su derrota, una ‘pírrica’ derrota que él no habría aceptado, olvidando convenientemente que su Asamblea Nacional había sido electa con el doce por ciento de todos los votantes inscritos y con un tres por ciento de votos nulos. Eso no lo recordó en ese momento ni los adulantes de turno. Luego vino la farsa de las felicitaciones al Presidente de gobiernos extranjeros por aceptar la derrota. Cuánta hipocresía y complicidad criminal de estos gobiernos, ¿acaso no era su deber acatar lo que dijeran las urnas? ¿O pensaban en verdad que estamos en manos de un mandamás que reina y decide por todos y hay que agradecerle portarse bien una vez? 

   En verdad estaban aliviados de que Chávez aceptara su derrota y que no la desconociera y sacara luego el ejército a las calles a cargar contra los manifestantes, porque eso habría sido feo, pero nada habrían dicho o hecho tampoco. Es fácil hablar cuando no hay consecuencias. Yo, como el gobierno español, no habría desperdiciado la oportunidad de quedarme callado. Felicitar al Gobierno, por aceptar un resultado real, es como imaginar que pudo no hacerlo, entonces ¿de qué clase de gobierno hablamos? La tercera imbecilidad que se dijo fue que se había demostrado confianza en el CNE y la independencia de poderes, como si el mismo Chávez no hubiera dicho de su propia boca (no que los venezolanos eran una mierda, eso vendría después), que él había ordenado al CNE no dar ningún resultado hasta que él tuviera todos los cómputos. Él no quería que se conocieran y el resto de Venezuela tuvo que calársela pero aún así, hay independencia. Esa noche se ganó bastante, más de lo que muchos imaginan, pero todavía falta. 

   Hoy el régimen no cuenta con la desidia complicidad del gobierno español en sus delitos, ni con el silencio cómplice y alcahueta del régimen en Colombia, quienes no desearon ver que de este lado el chacal estaba enloquecido de rabia y podía saltar la verja hacia su patio. Hoy, Venezuela está más sola, pero es mejor así para su lucha a tener que enfrentar a tantos gobiernos extranjeros que no hacen más que apadrinar regimenes criminales, como muchos hacen desde hace más de cuarenta años con el de Fidel Castro en la sufrida isla de Cuba. Pero en fin, esa noche celebramos, hubo que hacerlo aunque ya voces agoreras, como Baduel,
la Colomina y Rafael poleo alertaban que sin importar lo que expresara la gente, el régimen intentaría introducir los cambios constitucionales, así actúan estas satrapías. Y así está ocurriendo; y desconcierta ver que Bolivia, Ecuador y Argentina van por el mismo camino.

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Julio César.

INVITACIÓN

Viernes, Abril 4th, 2008

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   No me crean un maniático… al menos no uno peligroso. 

   ¡Qué broma! Apenas hace un rato acaba de llamarme Carmencita, una querida amiga. Me lo dijo toda emocionada aunque intentaba no demostrarlo. De igual manera le respondí: ¿ah, sí? No sabía, gracias. Pero mientras iba colgando y meditándolo, me llené de… ese viejo sentimiento alegre y triste, expectante e inquietante. Quiero y no quiero. Pensé que a estas alturas estaría más tranquilo. De hecho creo que si, pero ahora… 

   Imagino que todos ustedes (sí hay alguien allí) llevan vidas maravillosas, increíbles, ricamente movidas, de salidas, citas, cenas, cines y discotecas… pero si este sábado 5 de abril llegan temprano a sus casa, y no tienen nada mejor que hacer, por el cable, en el canal MGM, promocionan una buena cinta para las 22 horas. Antes habrá un especial (me pregunto si estaré listo para eso, sinceramente no lo sé); pero claro, ¿quién ve esas cosas? Los invito por invitar… 

   Sin embargo, yo la veré. Creo que llamaré a Alicia y le preguntaré qué hará, ahora anda de novia; casi tengo una seguridad: también ella tiene esa hora ya comprometida, en su cabeza, en su ánimo, esté yo o no, esté con el novio o no. Creo que eso nos distingue a muchos. Es extraño, me siento expectante otra vez, sé que es tonto, ha pasado tiempo, pero a veces es así, se recuerda todo y vuelve a ser como en ese momento. 

Julio César.

COSAS DE PUEBLOS

Miércoles, Febrero 20th, 2008

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   Hace poco, en mi otro ‘blog’ (qué pretencioso, ¿eh?), hablé de un gran escritor, poeta (género horrible y complicado), humorista y humanista venezolano, don Aquiles Nazoa. Era uno de esos venezolanos que dejaban muy bien parado en gentilicio de nuestro pueblo, cosa muy maltratada actualmente. Pues bien, de Aquiles Nazoa recordé en estos días una de sus rimas. Me encontraba yo en la vecina población de Guatire, un pueblo grande del estado Miranda, muy cercano a Caracas, y como siempre me agarró la noche y se me hizo tarde para salir al otro día. Pues bien, de ese enorme poblado llamado injustamente ciudad dormitorio de la Gran Caracas, se sale por dos vías mínimas donde difícilmente caben dos vehículos, en sentidos contrarios, en la mayoría del recorrido. La que llaman la salida de Terrinca es fatal… la de Las Barrancas provoca suicidios y demencia. Dios, qué manera de trancarse. 

   Bien, esa mañana en cuestión andaba apurado, hace poco había recibido una carta regaño en mi trabajo y pretendían que llegara antes de las nueves de la mañana (¡inhumano!, lo sé), y ahí me encontraba yo, atrapado en esa horrible cola. Por alguna razón los carros, autobuses y demás parecían ir deteniéndose y todo el mundo miraba con expectación y sorpresa algo que ocurría afuera, en un recodo del camino. Un muerto, pensé. No, se ríen, tal vez una mujer formándole un lío al marido. Cuando llegamos al sitio, después de largos quince minutos, que parecen poco si se hace algo divertido o rico pero no cuando hay apuro, vi lo que era, y de verdad que debo estar haciéndome viejo como dice mi jefa, porque en lugar de encontrarlo divertido, me molesté. Y aquí quiero reproducir esos versos de Aquiles Nazoa, ojo, no como plagio sino como muestra de respeto, admiración y hasta afecto: 

   BABILANDIA 

     Como en cartel no hay nada, francamente,

que convide a meterse en vespertina,

he cambiado de planes, y en la esquina

de La Torre me paro a ver la gente. 

     Pero algo raro está pasando enfrente,

pues con agitación de ventolina

todo el mundo a la plaza se encamina

en medio de un escándalo imponente. 

     ¿Qué podrá ser? ¿Un mitin? ¿Algún lío?

Como no es la indolencia el fuerte mío,

corro también a ver lo que solaza 

     o aterroriza a tantos compatriotas.

¡Y es que acaba de ver un limpiabotas

una iguana en un árbol de la plaza! 

Aquiles Nazoa. 

   Ya imaginarán por dónde vienen las aguas. Cuando llegamos al lugar del problema que hacía volver caras expectantes y obligaba a todo el mundo a reír y hablar, hasta al chofer del bus donde iba… resultó que eran dos perros que a una gallina flaca perseguían, con claras y macabras intenciones. Y no sé si es que pierdo sensibilidad, pero eso me parecía tan sin interés que más bien me irritó ver y oír a todos hablando, ojos muy abiertos, como si esperaran presenciar algo increíble (no sé, que la gallina matara a los perros o algo así). En fin, ese día también llegué tarde, y de los perros y la gallina ni se me ocurrió hablar. Me habrían creído más un intento de secuestro Express como excusa para la tardanza. Así son las cosas en los pueblos, como diría ese otro escritor y costumbrista venezolano, Oscar Yánez. 

Julio César.

CARTA ABIERTA A MIS AMIGOS…

Martes, Febrero 5th, 2008

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   Me asomo a responder… 

    Bueno, bueno, bueno, las correspondencias no recibidas durante la depre las obtengo en comentarios ligeros sobre los adoctrinadores. Pensé no contestarlos, creo firmemente que cada quién tiene derecho a su opinión, pero como debatir siempre es bueno, deseo compartir esto con todos. Como dije, recibí dos notas, una fue amable pero censuradora, la otra sí fue algo más imprecisa, pero eso lo respeto. Siempre he considerado que la ironía y mordacidad son parte importante de las personas. Antes que nada quiero reproducirles las notas, sólo las notas, nada de nombres: 

   Este fue el amable: 

Comment:
Hace un tiempo conocí aquí en Buenos Aires a un cubano, ni de izquierda, ni nada por el estilo, cansado de la  “politización” de la vida en Cuba,  más allá de diferencia le pregunté cuando había visto en su país comer a un niño de la basura, a lo cual me respondió que nunca. Hermano, en mi país (Argentina) se produce alimento para más de 250 millones de personas y yo sí he tenido que ver comer de la basura aquí ¿donde va ha parar la  comida que se produce? ¿Cuál es lo que evita una distribución equitativa? preguntas y más preguntas,  pero lo  que es evidente es que estamos ante un problema y creo que, esos que criticas, con sus  necedades y deficiencia al menos están  intentando hacer algo para solucionarlo. Yo creo que el peor pecado que podamos cometer es no hacer nada…
 

   El segundo, y más… bueno, digamos que amable por escribir, fue: 

Comentario:
amigo julio cesar: pareces ser una persona estudiada y culta; el traer a las personas a la realidad como usted comenta no amerita la burla y desprecio a los demás: espero que usted ni su familia sea victima de lo que usted expresa y ríe.
 

   Voy a comenzar por el segundo. Miren, como escribí ya antes por ahí, estoy haciendo verdaderos esfuerzos por ser una persona mejor, pero en verdad no lo soy. Soy cínico, irónico, sarcástico, he llegado a un punto en que ni paciencia tengo con la gente. ¿Amabilidad, consideración?, nadie lo espera de mí, y con quienes trabajo lo saben y aceptan. No sé si se me puede considerar culto o estudiado, me gusta leer, pero sobretodo pensar por mí mismo, y ha sido así desde niño; a nuestros padres siempre les gustó que sus hijos no se dejaran influenciar por nada. Y como ya tengo más de treinta y cinco, no me convencen con palabras por bonitas o encendidas que parezcan; para mí, hechos, del resto estamos en presencia de un fraude. ¿Expongo a la burla y al desprecio? Tal vez, soy mala gente, pero jamás llamaré plasta a nadie, mucho menos los bañaré con una lata de m…, eso se lo dejo al Presidente de la República, me parece de mal gusto. Creo, sinceramente, que cada quien puede responder por sus actos, por sus acciones. O debería poder. Si ladras e intentas morder a quien pasa descuidado, ¿extrañará que se te tenga por perro? 

   La frase: “espero que ni usted ni su familia sea victima de lo que usted expresa y ríe”, me suena muy esotérica. Sí, río, pero como quien ve a un payaso borracho con la bragueta abierta intentando molestar a la dueña de la fiesta. Es risible pero no divertido. Mire, hace unos años se levantó algo llamado
La Lista de Tacón, el Colegio Electoral facilitó al Gobierno la lista de las personas que firmaron pidiendo un referéndum revocatorio contra el Presidente de la República, y con la lista en mano esa gente fue cercada, perseguida, despedida de sus empleos, se les prohibió el acceso a los hijos a las universidades y mucha gente tuvo que irse de Venezuela a buscar otros destinos.
 

   Uno está hablando de la ‘situación’ en la oficina y siempre hay alguien que sisea que hay que guardar silencio, cuidándose las espaldas. ¿Víctima de la situación? Cada vez que debo sentarme a oír las bondades de tal o cual obra siempre en planes y papeles, jamás ejecutada; o cuando voy a mercado y no consigo los alimentos; o hay que correr a una clínica privada porque los hospitales que llevan ocho años en manos de los cubanos quienes aseguraban que resolverían todo eso, no sirven. ¿Víctima? Cada venezolano que no cobra directamente de la teta del Estado para aplaudir como único trabajo, algo que en quince años en la administración pública nunca había visto. 

   En cuanto al otro comentario, el más indulgente, el joven, porque tiene que tratarse de un joven, la gene con mi edad ya no está para cree en fantasías, eso de que intentan hacer algo, encierra en sí mismo la replica. No, mi amigo, ya van nueve años de gobierno, hace seis años que debió saberse qué hacer para crear  y levantar casas, escuelas, fábricas, carreteras y siembras y siembras de alimentos. Dices que ese cubano que conoces admite que no comió basura, pues deberías pasearte a las salidas de Caracas, hoy, en los botaderos de basura, y es posible que sepas de la cantidad de dólares que entra a este país en conceptos petroleros. Pero te aseguro, que por muy mal que esté, ningún latino cambiaría su lugar con un cubano, ni éste dejaría pasar la oportunidad de ceder su lugar en la isla con tal de ir a cualquier parte donde pueda trabajar, pensar y vivir en paz, con los dictados de su conciencia como única limitante, sintiendo que la tierra que pisa es suya. De hecho, la satrapía cubana ya va para cincuenta años, y a pesar del bloqueo, Fidel y su camarilla viven bien y sabroso, la excepción son esos cubanos que tienen que escapar; y me pregunto si no comenzó el éxodo con una lista que los excluía de todo beneficio por no ser lo suficientemente ‘revolucionarios’. 

   En esas dos paginitas dije que Simón Bolívar jamás apoyaría al déspota cubano ni eso que él lama una revolución. Bolívar fue u hombre de su tiempo, del siglo 18, que vivió el romanticismo del momento que eran las gestas independentistas de todo dominio y tiranía. El pecado de esos jóvenes adoctrinadores es ser enviados a predicar sin conocer todas las respuestas. No puede presumirse buena fe cuando atacan la feroz y brutal dictadura de Pinochet o la de los militares en la Argentina, pero obvian la cubana. Ah, lo que hacen ellos está mal y es horrible, a menos que lo haga yo, entonces sí está bien. Eso es acomodaticio, fácil, y cualquiera ve la falsedad del razonamiento; o debería, pero muchos, como estos mismos jóvenes, no parecen notar la contradicción, o no desean verla. O las tiranías son malas, o no lo son, así de simple. En cuanto que algo intentan, repito, después de nueve años en el caso de Venezuela, casi cincuenta en el de Cuba, no pueden salir con ese cuento, ya que es casi el doble del tiempo de un gobierno normal en la antigua república. Si usamos esa excusa, fácil como todas a la hora de justificar por qué no se avanza, tendríamos que concluir que en Venezuela ningún gobierno podía hacer nada desde la caída de Pérez Jiménez para acá a finales de los cincuenta porque los períodos sólo duraban cinco años, tiempo en el que nada se puede hacer. Entonces cabría preguntar ¿cómo lo hacen donde los mandatos duran cuatro años? Yo creo que intentar algo es ver un puente caído en un pueblo que no deja entrar los camiones con alimentos, y buscar maderos, concreto, palas y gente para trabajar y levantarlo, no pasar años y años diciendo que se hará dándole la impresión a quien no se fija bien de que algo se hace. 

   Lamento ser tan duro, pero así soy. Así me expreso, por eso mis amistades son las de años y años. No es una postura tremendista, rebelde o de ligereza al atascar… es una guerra. Y no se sientan mal, siempre que algo no les parezca pueden decirlo, les replique o no, así nos conocemos; y no se midan, cuando las cosas se hablan llamándolas por sus nombres, alguna respuesta, alguna solución sale. O por lo menos pueden mirarse de otra manera. Chao, 

Julio César.

ADOCTRINADORES

Lunes, Febrero 4th, 2008

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   Yo realmente no entiendo a esta gente, o creen que todo el mundo es imbécil, o son unos enfermos mentales. Hace poco, tres días atrás, como regalo de principio de año, así nos dijeron (creí que era algún bono en efectivo, vaya chasco), se nos reunió en el auditorio para oír una ‘charla magistral’; por mal oído pensé que era algo del magisterio, palabra muy asociada a los maestros y profesores, quienes sí tienen un buen sindicato, colegio y un ministerio mejor. Cobran más. Pero no, eran cuatro sujetos, tres hombres y una dama, de no muy buenas pintas. No asistieron vestidos ni medianamente bien, como si ser revolucionario significara no saber ni qué ponerse para tal tarea. Iban con las consabidas franelitas rojas con la esfinge del Che Guevara. Se nos habló de los tiempos duros que enfrentaba el mundo, con escasez de alimentos, desempleo, contaminación… y cómo no, sobre Venezuela y el futuro de la revolución. 

   La joven se fue en una de hablar sobre los cambios que ocurren en América Latina, como se han abierto los ojos a los problemas sociales… cerrándose a las soluciones que ya venían implementándose, pensé yo, pero me mordí la lengua y callé. Habló del feroz ataque de la potencia del Norte, del Imperio, por impedir semejantes cambios. Y a mí comenzó a darme calor, ¿qué tenía que ver una estratagema en Washington con que en Caracas no se recoja la basura o no se creen nuevas fuentes de empleo para dar seguridad social a venezolanos sin trabajo y de paso reducir, con un argumento sólido, la cantidad de buhoneros? No lo dijeron. Nadie lo preguntó. En verdad nadie quería estar ahí oyendo paja, pero debíamos. Por mi parte me puse a fantasear, imaginaba al señor Bush, riente, en un laboratorio subterráneo, enviando ondas de estupidina que afectaban las ondas cerebrales de los revolucionaros, impidiéndoles trabajar en resolver problemas concretos. Ah, gente pa’mala, me dije. Aunque ¡también los revolucionarios, por Dios!, ¿acaso no saben que para evitar que les lean o afecten las mentes y que los controlen basta con ponerse un sombrerito hecha de aluminio? ¡Eso lo sabe todo el mundo! 

   Luego habló un muchacho alto, delgado, de barba curiosa. Creo que intentaba parecerse al Che o algo, pero le quedaba bien mal, me pareció notar algunas migas de pan atrapadas allí. Él habló de la protección que Estados Unidos brindó a dictaduras militares de derecha, brutales y criminales como la de Augusto Pinochet en Chile; y de sus ataques a la dignidad de los pueblos, como el bloqueo a Cuba, y que era deber de los bolivarianos enfrentarlos. Y es cierto, pero el joven olvidaba mencionar la colaboración, protección y responsabilidad de la Izquierda en los brutales crímenes del sátrapa Fidel Castro en la isla. De eso no dijo nada, ni una palabra, como si los presentes fuéramos chinos cogidos al lazo (nunca he entendido de dónde viene este decir, pero me gusta). Ahí yo ya había pasado del calor a un soponcio como de adormecimiento, y de ahí a la arrechera, y parándome hice una pregunta que intentaré recordar aquí: 

   -Bueno muchachos, ¿ustedes creen de verdad que si Simón Bolívar estuviera vivo apoyaría a un dictador como Fidel Castro que lleva más de cuarenta años montado sobre un pueblo sometido como si de un rey o un emperador se tratara? A mí me parece, que de estar aquí y ahora, se montaría en una balsa, iría a Cuba a darle correazos a toda esa gente y a levantarla en armas para derrocar al tirano, y que ‘no daría descanso a su brazo’ hasta tenerlo en un patio para ser fusilado por el pueblo. 

   Ah, ¡qué momento! Se confundieron todos. Intentaron hacernos creer que no, que Cuba deseaba eso, que era un régimen de libertades, que el pueblo era feliz en una silenciosa lucha contra el Imperio y bolserías por el estilo. Hubo muchos murmullos, algunos se molestaron conmigo, otros no; pero más o menos todos me conocen y saben que siempre salgo con algo así. Cuando siguieron insistiendo con lo de la campaña mediática de los medios controlados por la oligarquía para desprestigiar la revolución cubana, casi grité y tuve que pararme por segunda y última vez. 

   -Mira, muchachito, sí es una campaña mediática contra un pueblo libre y feliz puede comprobarse fácilmente. Vamos a VENEZOLANA DE TELEVISIÓN, llamamos a los otros canales, RCTV y GLOBOVISIÓN, y a CNN, y ustedes cuatro proponen irse a vivir con sus familias a Cuba con todo lo que tienen, y que las primeras cuatro personas que lleguen a la embajada de Venezuela, se les permitirá salir y cambiar de puesto con ustedes, sin llevarse nada de Cuba, y entonces vamos a ver lo que pasa. Ustedes se llevan todo a ese régimen de paz y amor, y el que se quiera ir no se lleva sino lo puesto, vamos a ver qué tanto hay de cierto en lo que dices. 

   ¡Tenía yo tal arrechera! Claro que no se aceptó, todo se fue en bromitas hirientes, en lo de la revolución penetrada y todo eso. Yo ya iba a aclarar que chavista no soy, pero la doctora Jiménez, mi jefa, me clavó esas garras que tiene por uñas en el brazo y me detuvo. Dios mío, qué tibiera. Yo sentí que me iba a dar algo, después me dolió la cabeza, creo que sufrí un mini ACV. En honor a la verdad, en el departamento jamás nos han obligado a ir a marchas, a vestir de rojo o gritar consignas. Estas mujeres, mis jefas actuales, son muy gente para eso, pero esos muchachos que no pueden ni argumentar contra una opinión expresada en voz alta, me sacaron la piedra. Yo creo que si me hubiera cortado una vena, no sangro, la sangre se me había vuelto morcilla de la arrechera. 

   La clase magistral continúo entre tonterías y vaguedades, pero en verdad sentí que esos muchachos querían irse ya. ¿Qué podían decir o hacer después de lo expresado y de quedarse sin palabras por un momento? El desafío no había sido aceptado ni por hipocresía y sabían que habían perdido la audiencia. La doctora, más tarde, se le secó la lengua y le dolió la garganta de tanto regañarme, por imprudente y necio. Y en el fondo sé que es cierto, y hasta agradezco su preocupación, pero ¿por qué tenemos que vivir con este miedo de expresar lo que pensamos? ¿Cuándo eso se volvió un delito, cuándo comenzó a ser peligroso pensar por tu cuenta? Por eso odio estos regímenes de Izquierda, gente necia que debe amenazar para sostenerse, ya que con logros no pueden. 

Julio César.

FELIZ AÑOS NUEVO… FELIZ AÑO 2008

Martes, Enero 1st, 2008

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   En inmejorable compañía… ¡Maldito sortudo! 

   Amigos, si los hay y están ahí, me levanto por un momento de entre los muertos (ay, ¡mi cabeza…!) para saludar. Espero que hayan disfrutado un motón del cambio de fecha, que la noche del 31 haya sido cálida, emocionante, llena de reencuentros, de risas, de mil bromas, de caras amistosas, familiares, amadas, que correspondían a su propia alegría. Casi fue agotador, ¿verdad? Después del descanso de año nuevo uno necesita días para recuperarse de eso. En casa de mis padres fue como siempre, una locura. Me encanta esa hora especifica porque uno se suelta a dar abrazos y besos, aún con los vecinos, conocidos o simplemente aquellos a quienes sólo le damos un saludo de cabeza. Generalmente no soy tan efusivo, pero esa noche me lo permito. Bien, comenzó otro año, siempre se espera que sea mejor a estas alturas de mi vida pienso que eso pasará si se actúa. Bien, intentaremos hacer alguna diferencia, ¿cierto? Y no hablo de mí usando el nosotros real. Hablo de todos. Por mi parte, este año intentaré ser algo más serio en temática o propuestas, pero también más irreverentes, ramplones y groseros. También tocaré temas nuevos… como el de la dichosa fotica esta, donde Jake Gyllenahaal aparece tan amistosamente acompañado. 

   Tenemos que hablar de esta fotografía, y de otras que navegan por la red. Hasta ahora me había hecho el loco, de verdad quiero tanto a este tipo, o a su personaje, que no deseo que nada lo toque, ni siquiera las maledicencias, pero me acosan los conocidos preguntándome qué opino, qué me parece; me atacan mujeres malintencionadas y otras que se niegan a considerar semejante posibilidad sexual. También me busca todo el que es iluso y cree que puede pescar el río revuelto (pobres tontos), como si lo fueran a ver por aquí, comiéndose una arepa de sardinas en cualquier esquina de Caracas a las tres de la madrugada… aunque el mundo da tantas vueltas. Por todos ellos, lo haré. Hablaremos de esas imágenes, de las miradas (¡Dios, qué manera de mirar!), de los rumores… pero no será todavía. Lamentablemente no he tenido tiempo para pensar o escribir nada. No son días para eso, y aunque el país está más tranquilo, tampoco podemos descuidarnos, ni aún el día de hoy, con esta gente que ya planea triquiñuelas para aprobar por la fuerza lo que les fue negado cuando ellos mismos pidieron una consulta para que el pueblo decidiera. 

   ¿De la foto?, sólo diré que si algunos cuentos son ciertos, ah, como hay gente con suerte, seguro que no se baña. Y me refiero al sujeto este. Conociendo a Jake Gyllenhaal como uno cree conocerlo por todo lo que transmite con su mirada y sonrisa, debe ser una buena persona para que él lo tenga por amigo, aunque sólo sea eso, un amigo como lo tiene todo el mundo. Sólo gente especial puede ser merecedora de su estima, o eso pienso yo que estoy perdido de imbécil tras ver cierta película. 

   Pero por ahora, a descansar, a pasar el ratón, a sacar cuentas de cuánto gastamos y cuánto queda, a arrepentirnos de esa mirada que nos lanzaron esa noche y que preferimos ignorar por el momento que se vivía pero que ahora regresa a molestarnos por dejarla pasar, y a pensar en el trabajo… Qué broma nos echó Dios cuando se molestó con Adán y Eva y los expulsó del paraíso, castigándolos a ganarse el pan con el sudor de sus frentes… No es justo. En fin, terminemos de cobrar fuerzas todos para afrontar lo que el nuevo año traiga, lo bueno con alegría, a lo malo dándole la cara siempre, sin quejarse, sin lloriquear, con determinación, como dijo Ennis del Mar en aquel cuarto de hotel: ahora, aguantamos… 

Julio César.

SALUD, AMIGOS…

Lunes, Diciembre 24th, 2007

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   Con todo lo que significa para cada quien, desde tiempo de reencuentro con su gente, con las amistades y las personas amadas, hasta los que celebran con sinceridad en sus corazones un nuevo cumpleaños del nacimiento de el Salvador, el día de Navidad es como la noche de Año Nuevo, esperanzas, alegrías, risas, nostalgias y penas se mezclan. Cada quien hace el balance de su vida… 

   Espero de corazón que el de cada uno de ustedes, sí están ahí, sea maravilloso, aún aquellos aquejados por penas, enfermedades, pérdidas o problemas. Por una noche olvidemos y celebremos como si fuera el fin del mundo; vamos a entregarnos a la dicha… ya mañana nos ocuparemos de la realidad. Aunque no el día de mañana precisamente, 25 de diciembre, el día del Señor. Mejor lo dejamos para pasado mañana. La vida sigue, amigos, pase lo que pase, continua siempre, aún si partiéramos de pronto… 

   Que cada uno encuentre paz, consuelo y cariño allá a donde vaya, siguiendo la voz de su corazón. Que sea un lugar hermoso, de sueños, de tranquilidad, uno que les pese un poquito después, dejar… Un lugarcito que nos haga pensar, aunque sea por esta noche, que ya no hay nada mejor, que estamos con las personas que hacían falta, que ya todo está bien… 

   F E L I Z       N A V I D A D      2000

Julio César.