Archive for the ‘MOMENTO 'G'’ Category
PASA DURANTE LOS PARTIDOS
Martes, Marzo 25th, 2008Hay quienes tienen en las manos lo que quieren.
¿No aman esos instantes extraños que se producen durante los juegos de fútbol, cuando la adrenalina y la testosterona hacen su arrase? Siempre hay un tierno, sexy y caliente momento. Imaginen este:
-Anda, coño, vamos para los vestuarios. Quiero enseñarte que es lo que pienso darte, bastante y duro, si me enseñas lo que te dije. –urgió el catire, atenazando la telita para luego clavar los dedos en la carne firme y turgente, sintiendo el estremeciendo del otro, una buena señal, pensó temblándole también a él su… deseo de juguetear.
-Tú siempre con tus cosas. –jadeó el otro, tieso.- Y deja de empujar esos dedos.
-Te encanta que te los empuje ahí. Anda, vamos y dejo los dedos… -ofrece, pensando con una sonrisa en que va a meterle otras vainas, un juguetito nuevo que compró y después el suyo; mientras el otro lo mira y comienza a acompañarlo. Ah, si la gente supiera en qué terminaban las duchas en los vestuarios depuse de los juegos…
Julio César.
DEPORTE VISTOSO
Viernes, Octubre 12th, 2007-Dios, la presión de la trusa dentro, me tiene… mal…
Esto debería ser un deporte olímpico y universitario (en todas), y con presentaciones periódicas en la televisión, para enseñar a amar el deporte, claro está. Cada vez que veo un desfile de este pienso lo mismo, que yo me presto, sin cobrar, para depilar nalgas, cepillar y recortar montecitos crespos en el pubis. Aplico aceites aún por el huequito más remoto y ayudo a subir trusas. Con los dientes puedo sacarlas de esos culos sudaítos, y hasta se los refresco un poco entre soplos y lamidas. También puedo ayudar a que los bultos se vean mejor dentro de la telita. Generalmente no son muy grande, pero qué importa si las nalgas sí. Recolectemos firmas para que se hagan concursos televisivos como los de los misters, que son iguales de bellos y gay, pero con menos cuerpos. Ya los imagino tras el escenario viéndose los cuerpos unos a otros, con ojos perdidos en nalgas ajenas. Y yo ayudándolos, y vienen contentos porque les fue bien y se me sientan en las piernas rientes y los furruqueo un buen rato hasta que lo notan, serios, y me susurran…
-Nos vemos en el baño, trae el aceite, estoy caliente, panita…
Julio César.
