POCO A POCO SE ABRE…
Jueves, Marzo 6th, 2008“Verga, qué belleza…”, pensó.
-Deja… deja ya… -jadeó Francisco, erizado, recorrido de calorones, sintiendo como se medio mueven sus piernas y trasero ante la mano caliente de su primo.
-Coño, si vas a posar para el concurso Tanguitas Calientes debes ir bien depilado, y si no te aplico esta cremita te vas a irritar por la afeitada. –jadea ronco, recorriendo la tersa piel, que enrojece bajo su mano, ¡qué belleza, carajo…! Y los dedos se hunden más en… sus tareas. Debía prepararlo, ponerlo a punto, tenerlo listo para que ganaran el concurso y luego compitiera en el Hilo Dental de Fuego, y para eso debió llamarlo a botón, el concurso estaba cerca y aún no se depilaba. Ahora tocaba y tocaba el botón, suave, empujando, frotando, dándole a entender que seguiría y seguiría hasta tenerlo cocido en su salsa.
-Grancarajo… -jadeó Francisco rindiéndose.- Ganaste… Y se alza un poquito, abriendo más las piernas. Y el riente catire termina de apretar a fondo el botoncito, hundiéndolo, haciendo estallar mil bombas en la cabeza de Francisco, quien gemía que siguiera dándole al botón hasta que estallara el mundo; lo que era una tontería, el primo no pensaba dejar de meterlo bien a fondo. Francisco no imaginó que eso pudiera sentirse así, tan estimulante, tan lujurioso, tan caliente y suave a la vez. Hablo de la depilada, ¿eh?
Julio César.



