CLUBES
Saliendo era todo un espectáculo…
La playa estaba atestada de gente, se dijo Nelson, saliendo de las aguas, joven y buenote como se sabía. Recostándose en la arena reparó en un grupito de cinco muchachos que reían y tomaban caña, que le buscaron conversación, y no apartaban la mirada de su traje de baño, que al parecer les encantó. Hacía un calor terrible y decidieron, como jugando a la guerra, hacer un fuerte con todas las sombrillas, construyendo casi un refugio tipo caja, tapado por todas partes. A Nelson eso le parecía raro, hasta que supo que los chicos eran del club de Manuela, la que tanto mandaba e influía en los jóvenes. Y sin reparos, entre risitas, comenzaron a hacer sus ejercicios frente a él, cada quien atendía lo suyo, luego uno que otro le daba una mano al vecino. A él, eso lo puso… digamos que mal, todo envarado. No le extrañó que le ofrecieran ayuda, la cual aceptó; su sorpresa llegó cuando el chico no lo agarró sino que bajó el rostro y de una sola bocanada, desapareció todo. Fue algo sorpresivo y ardiente, debía tener fiebre, que saliva más caliente, pensó el joven. Más tarde lo entendió.
-Disculpa la sorpresa que te dio Alejandro, él no es del grupo de Manuela, pero como tiene lo suyo lo dejamos venir, las atenciones se agradecen, ¿no? Él pertenece al club de Mónica Legüinky…
Julio César.
