UNIFORMADOS A LA CARGA » LA ACADEMIA
Los internados militares de jóvenes fuertes, musculosos, jóvenes y cachondos, siempre brindan caldo de cultivo para hermosas amistades, donde dos y a veces muchos más, se miraban con cariño, se tomaban de la mano, los besos eran infaltables… y las noches eran candentes. El más mórbido de estos dos se compró un juguetito de goma grueso, flexible, de dos cabezas romas, y aprenderían a usarlo juntos en una cama, el mejor lugar para que los chicos jueguen. El más forzudo terminaría ese juego, tomando el juguete y de forma inexplicable, lo metería todo… El mórbido sólo chillaría de sorpresa y alegría ante el descubrimiento, ¡que cabía!, para luego recibir otro regalo del forzudo, bastante grande también.
