UNICAMENTE UN JUEGO
Ahora no podía quitarle las manos de encima…
-Deja la vaina que Michelle, tu mujer, está viendo.
-Ella sabe que somos amigos del alma…
-Entonces quita la mano y deja de…
-Es que esa bicicleta te tiene durito.
-Para ya, coño…
-Sonríe, disimula y quédate quieto. Tenía tiempo sin verte, o tenerte a mano…
Julio César.
NOTA: Mientras eliminaba tantas cosas que ya no interesan, notando que me he apartado mucho de lo que deseaba al iniciar esta página, encontré este corto escrito hace mucho. No lo recordaba. Era una de esas fotografías con las que pensaba jugar a la ambigüedad entre los protagonistas de esa película que tanto me gustó; de hecho la usé durante aquellos tristes días de finales de enero. Me hizo reír mucho cuando lo escribí, al releerlo me preció demasiado atrevido (sobretodo las partes que cambié). Pensé en borrarlo, se los juro, estuve tentado, la envié a la papelera y todo; pero no pude hacerlo. No puedo simplemente eliminar sus fotografías aunque ya las haya usado más de una vez. No es falta de respeto, es… no lo sé.
