EL AMIGO DE PAPÁ
El hombre de experiencia enseña…
-Así que quieres aprender a conducir, muchacho; sé que tú papá es muy pacato. Sube que yo te enseño. Súbete en mis piernas, no eres tan grande como para no hacerlo, ¿verdad?
-No sé si pueda con este carro de palancas… -jadee, mirándolo. Deseaba mucho eso… ¡aprenderlo todo!
-Yo te enseño qué se hace con la palanca. Es grande y algo gruesa, pero seguro que puedes con ella. Sube ya, antes de que me moje todo… con esta botella.
-Si, señor…
-Hummm… sí, siéntate bien… Ahhh…
-¡Vaya que es grande esta palanca! –chillé contento de sorpresa.
Julio César.
