DEPORTE VISTOSO
-Dios, la presión de la trusa dentro, me tiene… mal…
Esto debería ser un deporte olímpico y universitario (en todas), y con presentaciones periódicas en la televisión, para enseñar a amar el deporte, claro está. Cada vez que veo un desfile de este pienso lo mismo, que yo me presto, sin cobrar, para depilar nalgas, cepillar y recortar montecitos crespos en el pubis. Aplico aceites aún por el huequito más remoto y ayudo a subir trusas. Con los dientes puedo sacarlas de esos culos sudaítos, y hasta se los refresco un poco entre soplos y lamidas. También puedo ayudar a que los bultos se vean mejor dentro de la telita. Generalmente no son muy grande, pero qué importa si las nalgas sí. Recolectemos firmas para que se hagan concursos televisivos como los de los misters, que son iguales de bellos y gay, pero con menos cuerpos. Ya los imagino tras el escenario viéndose los cuerpos unos a otros, con ojos perdidos en nalgas ajenas. Y yo ayudándolos, y vienen contentos porque les fue bien y se me sientan en las piernas rientes y los furruqueo un buen rato hasta que lo notan, serios, y me susurran…
-Nos vemos en el baño, trae el aceite, estoy caliente, panita…
Julio César.