FLOJERA DE ESCRIBIR
Desde el principio se llevó bien con el suegro. Este le había enseñado muchas cosas, ahora iba a darle otra lección… por lo que se depiló bien su otra entrada.
¡El joven profesor pasaba cada calentura con esos muchachos…!
-¿No te parece que se tocan, soban y frotan demasiado uno del otro?
-Ay, Teresa, ya conoces a nuestros maridos, siempre jugueteando… -sonríe Leticia.- A mi víctor le encanta ganar y someter a Javier. No para hasta tenerlo bien cogido en una llave caliente, de esas que, según él, preñan.
Nada gusta más a un macho de verdad… que el hilo bien metido en el culo.
-Verga, me dejaste todo embarrado.
-Bueno, ¿no y que en tu casa no había leche por el desabastecimiento?
Julio César.



