HUGO CHÁVEZ JUEGA AL MAQUIAVELO
-Ahora voy por ti…
Aunque de cara a la galería los chavistas enla Asamblea, el Tribunal Supremo,la Fiscalía y el Consejo Nacional Electoral suelen mostrar lo que ellos suponen es una apariencia monolítica de unidad, aún de criterios, pero en verdad sólo parecen esos perritos de adornos que llevan algunos carros, que asienten indefinidamente todo el tiempo, en este caso a todo lo que, por más demente que suene, ordenen desde Miraflores, la procesión como que sí va por dentro. Muchas veces uno se lo oye decir a periodistas como Raféale Poleo, Nelson Bocaranda, Marta Colomina y otros; pero uno no lo cree del todo. ¿Quién de esa recua de halamecates osaría enfrentársele a Chávez? Pues, sorpresa sorpresa, como que algo de cierto hay, pero por razones concretas y hasta de supervivencia, diría yo.
El fracaso del referéndum que debió darle guisos de legalidad a una presidencia indefinida (¿de verdad pensaron que alguien se tragaría el cuento de que eso era democrático? Pero eso le pasa a Chávez por oír a adulantes tan incapaces como Carlos Escarrá, de haber escuchado a Ismael García, líder del grupo PODEMOS, no se habría llevado ese chasco), el Presidente enfiló sus cañones a la historia de amor y dolor que pensaba montar con el rescate de los rehenes en manos de la criminal guerrilla colombiana, hasta se trajo al cineasta Oliver Stone para que lo secundara en sus tonterías, ya se veía camino al Nóbel de la Paz, recuperando todo el terreno que el rey, Juan Carlos de Borbón, le quitó cuando, con su real gracia, le halo la cobija con la que se protegía de las críticas internacionales. Pero en ese rescate, fuera de un horroroso ridículo hasta el 31 de diciembre del año pasado, y que únicamente sirvió para que Uribe lo vacilara y se lo bailara, Chávez vino con las manos vacías, aunque es de esperar que la FARC para medio salvar la cara entregue a esas pobres mujeres.
Todos esos desengaños parecen haber arrechado más a Chávez, no digo que lo enloquecieron porque ¿qué más?, y la emprendió contra su gente, la que está en el poder con él, alcaldes y gobernadores rojos rojitos. Pero aquí es donde uno tiene que preguntarse, ¿realmente creyó Chávez que esa gente apoyaría una medida refrendaria que colocaba por encima de ellos, con poder real, a vicepresidentes nombrados a dedo por la presidencia, y el que ellos no pudieran reelegirse indefinidamente como el mandamás? ¿De verdad lo creyó? ¿O se lo dijeron Jorge Rodríguez y Carlos Escarrá? ¡Claro que no, papá! Esa gente debía estar ligando que todo fracasara como lo hizo, tal vez pensaron que eso lo calmaría, serenándole el ánimo y la lengua y dándole tiempo al país para que olvidara que se vio como un demente en sus arrecheras; pero eso no sirve con él, a los tres días ya regaba latas de m… sobre el país. Al parecer su reconcomio contra esa gente es tanta, que en las próximas elecciones para gobernadores y alcalde no apoyará a nadie, ni dejará que su nombre sea usado. Hummm, ver para creer.
El punto es que parece tener todas las baterías apuntadas contra Diosdado Cabello, gobernador del estado Miranda, un hombre a quien Rafael Poleo tiene por serio, inteligente y exitoso, que ha sabido rodearse de un grupo con recursos; aunque lo de capaz debe tenerlo escondido por alguna razón, porque no se le nota… Como cerebro y coordinador tras el referéndum, y como gobernador, ha sido un fracaso total. Al parecer todo su poder viene de la gran cantidad de dinero e intuiciones bancarias y relacionadas con las comunicaciones que han acumulado él y su grupo. Según cuentan es tan poderoso que Chávez no se atreve a ir directamente contra él dentro del Partido Único Socialista, el PUS, porque no está seguro de con quiénes cuenta para dicha batalla, aún dentro del mundo militar y de los ex militares que se alzaron en el 92, así que inicia una campaña soterrada, volteada, de medio lado… Así, sorpresivamente, un tribunal deja en libertad total, cerrando todos los juicios, a Enrique Mendoza, ex gobernador de Miranda, hombre serio, trabajador y a diferencia de Diosdado, eficiente y exitoso en las cosas que hacía. Al parecer, y su mérito maquiavélico tiene, Chávez dejará a Mendoza de manos libres para que enfrente y derrote al otro por la gobernación del Estado, y de paso que destruya la base política, esa plataforma que Diosdado montaba por su cuenta allá. Y puede lograrlo, comparar el periodo de Mendoza con el de Diosdado Cabello es imposible.
Las cosas parecen ponerse interesantes, después de todo siempre se ha dicho que el árbol más grande, frondoso y fornido, que parece durará para siempre, siempre se pudre desde adentro… Amanecerá y veremos.
Julio César.
