PROVOCANDO AL GAY
Machos burlándose de uno no tan macho…
El equipo de béisbol felino había bajado ese fin de semana al resort para aligerar tensiones ante el avance de sus eternos rivales. Roger y Andrés, dos buenos cuartos bates, estaban decididos a molestar y a probar que Clemente era gay. Así que se desnudan y se pasean frente a él, pero queriendo incitar más, se pegan cerca de la piscina.
-¿Nos está mirando? –pregunta Andrés.
-Claro, ¡es un maricón! –gruñe Roger.- Tócame las nalgas, eso lo enloquecerá…
-Está bien. Vaya, qué duritas, cuesta meter los dedos. Sóbame tú. –consintió, notando el roce de esas manotas callosas.- Pellízcame las tetillas…
-Sí, eso lo matará. Lo tenemos loquito, seguro que ya va a declararse gay ante nosotros, pidiendo cacao.
-Hummm, sí, apriétamelas así… seguro que se excita. –jadeó, llevando sus manos a la raja del otro, apretando duro también, con los toletes ya algo crecidos.- Creo que quiere vérnoslos parados…
-Mete los dedos en la raja… ahhh… Eres un pasado, metiste un dedo… te voy a… -se quejó riente.
-Ahhh… sí, comete mi teta… eso lo va a volver loco.
“¡Par de maricas! ¡Ya lo sabía!”, pensó Clemente sentándose a llevar sol, cerrando los ojos para no ser testigo de lo que no le importaba, por lo que no vio como los otros, intentando excitarlo más, caen sobre una silla plegable y practican matemáticas raras, comenzando con un sesenta y nueve todo movido y gruñido.
Julio César.
